Este
libro nace de la experiencia propia de Leo Kalnay, de 42 años, y
d el análisis de casos similares de personas que luchan contra
el sobrepeso. Leo llegó a pesar 180 Kg, e intentó diferentes técnicas
a lo largo de su vida. Probó la dieta disociada, la de la Luna,
la de las múltiples pequeñas comidas, el ejercicio extenuante
y, por qué no decirlo, varios medicamentos publicitados como
"milagrosos".
De más está decir que nada sirvió. No
llegó a someterse a las costosas e invasivas cirugías tan de
moda hoy día, pero muchos conocidos suyos en su misma
situación sí lo hicieron, con resultados muy dispares y, en
ciertos casos, sufriendo complicaciones de salud.
Por otra parte,
él veía que su problema afectaba la totalidad de su vida y, lo
que es muy triste, que la mayoría de los médicos no sabía o
no podía hacer nada para ayudarlo, además de darle continuos
exhortos a la "fuerza de voluntad".
Por suerte, sí
existen unos pocos médicos que entienden de obesidad, y no
todos los intentos de los obesos por bajar de peso resultan desacertados.
Por ejemplo, luego de mucha prueba y error, el propio Leo se
vio coronado por el éxito contra la obesidad.
Por lo tanto, con ayuda de dichos médicos
capaces, más la propia experiencia y la de amigos y conocidos
en igual situación, encontró la combinación justa de
alimentación, técnicas de educación de la propia mente, y de
desarrollo de la percepción de las auténticas sensaciones
propias.
El
método es tan sencillo, que no se entiende por qué suele
costar tanto encontrar la solución. Pero la verdad es que es posible
bajar de peso sin sentirse atado a la "dieta", sin
molestos ejercicios, y sin cirugías.


La
solución presentada en el libro de Leo Kalnay está basada en la "Técnica
del Equilibrio Corporal" que Leo perfeccionó hasta
convertirla en altamente efectiva. La misma no requiere de ayuda
externa, en cuanto a la ingesta de drogas potenciadoras, y
también se
denomina "Amplificación de la Percepción del Límite".
Se
trata de entrenar la mente para que pueda detectar conscientemente
el momento en que la ingesta de alimentos supera la barrera de la
satisfacción del hambre natural.
Una vez detectado este límite
en forma consciente, es posible autocondicionarse para dejar de comer hasta que se genere
una nueva necesidad por hambre.
Luego, la propia naturaleza se
encargará de equilibrar nuestro peso, ya que si sólo comemos
hasta satisfacer el hambre real, y para solucionar problemas como
la ansiedad, el aburrimiento, la depresión, etc. buscamos
soluciones genuinas a dichos conflictos, en vez de taparlos con
comida, bajaremos de peso sin necesidad de pesar cada gramo de
alimento que ingiramos.


Todas
las soluciones existentes al momento para el sobrepeso, tienden al uso de medicamentos,
de dietas, cirugías o ejercicios y entrenamiento interminable. Lo
que pocos saben es que el ejercicio, en realidad, no es para
cualquiera ni en cualquier momento de la vida y, aunque traiga
otros beneficios, el adelgazamiento no tiene por qué ser uno de
ellos. Por eso, el plan de actividad física para una persona
excedida de peso debe apuntar a otros objetivos que, por
añadidura, le facilitarán alcanzar el estado de ánimo
adecuado para reducir las causas que nos hacen comer cuando no
tenemos hambre real. Nuestro libro le explica en detalle qué
debe y qué no debe hacer una persona excedida de peso en
materia de actividad física y, sobre todo, cuáles son los
reales objetivos que la actividad física puede alcanzar, y
cuáles no.

Esta
técnica se basa en el aumento de la percepción del límite entre satisfacer el
hambre y de comer por aburrimiento, por ansiedad o por estímulos
externos.
Las técnicas
incluidas en el libro le enseñarán a comer en la vida diaria
de un modo tal que, cuando lleguemos al límite del hambre real,
sentiremos una especie de alarma interna que nos inducirá
espontáneamente a detenernos. Lo interesante es que
no sufrimos cuando dejamos de comer
con el estómago satisfecho, sino cuando aún tenemos hambre real.



La
persona que padece de obesidad se encuentra más sensible a la necesidad de ingerir alimentos y de la
degustación de los sabores. Esta sensibilidad atenta contra la
posibilidad de parar de comer luego de haber detectado claramente
el traspaso de la línea que marca el límite de la satisfacción
del hambre. En dicha etapa, un simple pensamiento del sabor, un
comentario o la compulsión a terminar lo que está en el plato, o
bien un problema laboral,
una expectativa negativa, son desencadenantes suficientes para
asaltar la cocina.
Técnicas como
las ofrecidas en este libro le permitirán
entrenarse a sí mismo para eliminar esta reacción
interior que causa en su cerebro cada uno de estos desencadenantes
que, habitualmente, bloquean su voluntad de parar de
comer.
Usted podrá ir enfocando cada vez más su mente hacia la
satisfacción de decir "no", y tal acción no implicará
sufrimiento. Con ejercicios simples y al
alcance de cualquier persona, podrá llegar a mantener su
sobriedad en cualquier ambiente y momento.



El
estado en que una persona se presenta ante la decisión de dejar
de ser gorda es fundamental para la concreción del objetivo. El
camino está minado de conductas, rutinas y hábitos que conducen
al aumento sucesivo de peso o bien de mantenimiento del exceso. El
entrenamiento focalizado presentado en esta solución le permitirá
hacer pequeños cambios en cada una de esas rutinas o hábitos, que
no lo hagan sufrir ni cambiar su normal vida diaria, ni lo hagan
privarse
de disfrutar eventos sociales.
